Cómo la imagen médica ha cambiado tu vida

En Qubio desarrollamos software de análisis y procesado de imagen médica, y creemos que no está de más contextualizar el ámbito en el que nos movemos. Os vamos a hablar de la imagen médica 🙂

Cuando una persona nota dolor, malestar o debilidad, acude al médico, que trata de identificar la causa de estos síntomas mediante la historia clínica, sus hábitos de vida y la exploración física. En muchas ocasiones, esto no es suficiente para determinar el problema interno que sufre el paciente, y se recurre a exploraciones complementarias que confirman o descartan una enfermedad concreta antes de iniciar un tratamiento, como son las pruebas de laboratorio, las técnicas endoscópicas, las biopsias o las técnicas de diagnóstico por imagen.

La imagen médica es el conjunto de técnicas y procesos usados para crear imágenes del cuerpo humano, o partes de él, en función de distintos propósitos clínicos.

Durante siglos se ha recurrido a la cirugía (abrir el cuerpo mediante un bisturí), o recientemente a cámaras de vídeo que se introducen por los orificios cuerpo, para observar por dentro al paciente. A diferencia de estos métodos, que contemplan riesgos considerables (infecciones, anestesia, etc.) y pueden llegar a ser impracticables (lesiones cerebrales, diagnóstico de feto en su gestación), la imagen médica no es invasiva.

Este campo es una de las áreas de la medicina en la que ha habido más avances en los últimos años, y se espera que este desarrollo continúe en los próximos años en la medida en que se continúe investigando la estrecha correlación entre forma y función a todos los niveles del organismo : orgánico, tisular, celular o molecular.
Me explico, en los traumatismos es evidente la relación entre pérdida de la forma y la pérdida de función correspondiente (por ejemplo una fractura de tibia que produce cojera). Las investigaciones en este campo han puesto de manifiesto que esta relación entre forma y función se observa también a nivel celular y bioquímico. El deseo de detectar estas alteraciones a estos niveles ha llevado al rápido desarrollo de las tecnologías de imagen médica.

Concretamente, la neuroimagen es la técnica más empleada para el diagnóstico de enfermedades neurológicas como el Parkinson, diferentes demencias como el Alzheimer, o la epilepsia. Sus distintas modalidades como la tomografía axial computarizada (TAC), la imagen por resonancia magnética (RM), la tomografía por emisión de positrones (PET) o la Tomografía de emisión por fotón único (SPECT), son utilizadas ante el gran riesgo que supone practicar exploraciones invasivas en el cerebro.

En función de lo que se necesite observar, se utilizará una tecnología u otra. Pero las distintas tecnologías las dejamos para otro capítulo. 😉